Publicado: 28 de Febrero de 2014

Uno de los fenómenos psicológico más llamativos es el llamado efecto placebo. Conocido por casi todos, puede definirse como el modo en que las expectativas positivas, conscientes o no, respecto a un tratamiento, aumentan la probabilidad de efectos positivos. Es decir, los resultados se producen, no por el tratamiento en sí, sino por el significado cultural (o, como también se le ha llamado, el “significado profundo”) que el tratamiento tiene para el paciente. Se ha descrito con múltiples ejemplos, como pastillas, psicoterapia o incluso operaciones quirúrgicas que, aun sin tener una eficacia real, logran la curación.                  Seguir leyendo