Publicado: 1 de Noviembre de 2015

Podemos definir el perfeccionismo como la creencia de que la perfección se puede y se debe conseguir. Todos somos perfeccionistas en algún momento, pero si nuestro perfeccionismo pasa a ser patológico basaremos todas nuestras acciones en la creencia de que sólo podemos aceptar lo que pueda ser hecho a la perfección, lo cual nos puede provocar baja autoestima, depresión y puede terminar por dañar tus relaciones personales.

Es cierto que el perfeccionismo tiene un lado positivo, como es que nos va a ayudar a hacer las cosas lo mejor posible en cada momento y a no rendirnos ante los obstáculos, haciendo que no nos detengamos hasta lograr el objetivo que perseguimos. Este tipo es lo que se denomina “adaptado”, ya que nos permite ser más felices y lograr nuestras metas. Seguir leyendo

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