Publicado: 5 de Diciembre de 2014

   Los síntomas son taquicardia, sudoración, ahogo, inquietud y conllevan un despertar abrupto y sobresaltado, lo que les caracteriza junto a producirse por la noche. No se diferencian de los ataques de ansiedad diurnos salvo que no se pueden preveer, como sucede en algunos casos con los diurnos.

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