Publicado: 2 de Marzo de 2018

En 1944 se estrenaba en las pantallas de cine la película, “Luz que agoniza” de George Cukor, que mostraba la progresiva anulación de una mujer a manos de su propio marido, de una manera encubierta y casi imperceptible. El término “Luz de Gas” hace referencia a las lamparillas de gas que el marido dejaba encendidas en la habitación de su casa. Cuando su mujer percibía el resplandor, el marido se cuidaba de negar su existencia y evidenciar una falta de juicio de ella. La mujer se veía envuelta en una situación de confusión total respecto a lo que veía, y acababa por ceder, sin darse crédito alguno.

A partir del éxito de la película, el término comenzó a acuñarse en contextos de maltrato psicológico, donde la persona duda de sus razonamientos, opiniones y hasta la realidad misma de sus actos. El objetivo principal que se persigue es el de desmantelar los síntomas de la víctima, dejándola indefensa y sumisa a merced de un maltratador que considera con una mayor capacidad para dilucidar lo que la está pasando. Se establece una relación de poder, desigual y tremendamente dañina.

A pesar de su peligrosidad, la persona no aprecia todos esto hábitos insanos por el vínculo que mantiene con su maltratador (se produce frecuentemente en relaciones de amistad, sentimentales o entre familiares muy cercanos). Por eso se pasa por alto y suele justificar sus conductas y confundiéndolas con muestras de afecto y protección.

 Entre los síntomas que presentan una persona que sufre “Luz de Gas” están una constante culpabilización por lo que hacen, mientras que la otra persona no asume ninguna responsabilidad. La persona se cuestiona constantemente lo que siente, piensa o dice, y termina por no contárselas a nadie, sintiendo que está perdiendo su cordura. Se opta por un aislamiento y la persona se va alejando de amigos y familiares cercanos. Su capacidad para la toma de decisiones es cada vez menor, y siente una increíble ansiedad cuando tiene que tomar alguna, delegando en su maltratador cualquier tipo de iniciativa.Seguir leyendo